Bienestar Emocional

 

Las emociones son algo inherente e indisoluble de nuestras vidas, nos son útiles para muchos aspectos cotidianos: relacionarnos, formar parejas, círculo de amigos, motivarnos, disfrutar, protegernos… Pero si no aprendemos a autoregularnos, nos convertimos en víctimas de las mismas, lo cual influirá cotidianamente en nuestras actitudes, pensamientos y acciones; en todas las esferas de nuestra vida, dentro de la familia, las amistades, compañero(a)s, y hasta en el trabajo.

Desde dentro del vientre  materno recibimos parte de la carga emocional de lo que haya vivido nuestra madre, al nacer pudimos ser retroalimentados positiva o negativamente en un amor incondicional o sin el, lo cual sentó las bases para nuestro desarrollo emocional.

La infancia es la etapa natural en la cual aprendemos a manejar (o no) nuestras emociones, de forma correcta o incorrecta en beneficio de nosotros mismos y de los demás, o en su perjuicio.

Para muchos, el recorrido en esa etapa de la vida fue relativamente fácil, tuvieron una infancia feliz, padres amorosos, aprendizaje y equilibrio en su desarrollo emocional. Pero para otros pudo no ser así, y haber transitado con dinámicas familiares problemáticas, ausencia de alguna figura (materna o paterna), rivalidades entre hermanos, experiencias traumáticas, etc.

La historia personal, familiar y social de cada uno, ha ‘moldeado’ nuestra vida emocional y nos ha dejado una manera constante de reaccionar, pensar y actuar, la cual no siempre es buena para nosotros mismos y para quienes nos rodean. Una inadecuada historia emocional puede derivar en baja autoestima, apego a objetos o personas, obesidad, anorexia, actitud negativa ante la vida y los retos que ella representa, mala dinámica familiar e interacción con la pareja, etc.

Por tal motivo, es sano para todos revisar nuestras emociones y descubrir si hay algunas que nos estén produciendo ‘toxicidad’ y nos impidan disfrutar de la vida más plenamente.

Como parte de mi propio estudio y autodescubrimiento, hallé un inventario al respecto, del Dr. David Simon, cofundador del The Chopra Center for Wellbeing y autor de libros bestseller’s relacionados con el bienestar emocional, físico y espiritual.

Lo comparto como un primer paso para tomar las riendas de nuestro Bienestar emocional, si no lo estamos haciendo, y como un compromiso para lograrlo.

Inventario de Bienestar emocional.

El fruto de la sanación emocional es la felicidad. A medida que comencemos a liberar aquello que no nos sirve y a abrirnos a lo que nos es útil, nuestro puntaje – y nuestro bienestar mejorará.

Responde las siguientes preguntas para identificar tu estado emocional en este momento de tu vida. Utiliza la siguiente escala:

0= Casi nunca

1= rara vez

2= ocasionalmente

3= con frecuencia

4= muchas veces

5= casi siempre

1. Al margen de lo que suceda a mi alrededor, sé que soy una persona digna de amor.
2. Aun que tenga dificultades significativas, confío en que sortearé la tormenta y estaré bien.
3. Me cuido tomando decisiones saludables que reflejan mi valor  propio intrínseco.
4. Puedo pasar tiempo en soledad sin sentirme solo.
5. Soy capaz de establecer límites saludables con las personas en mi vida.
6.  Tengo relaciones apacibles con mis padres, hermanos y miembros familiares.
7.  Confío en mi voz intuitiva interior aunque los demás intenten disuadirme.
8. Me siento a gusto con mi imagen corporal.
9. Puedo manejar el rechazo sin cuestionar mi valor esencial.
10. Reconozco y acepto mis talentos únicos y me siento bien cuando los expreso.
11. Aunque puedo sentir episodios ocasionales de ansiedad o tristeza, sé que son sensaciones pasajeras.
12. Soy auténtico en la mayoría de mis relaciones íntimas y no llevo una “vida doble”.
13. Puedo comunicar eficazmente mis necesidades a quienes me rodean.
14. Soy apasionado y entusiasta en lo que hago.
15. No guardo decepciones, quejas ni lamentaciones.
16. Me siento bien y acepto mis apetitos y necesidades biológicas.
17. Me siento bien dando y recibiendo afecto.
18. Disfruto mi sexualidad sin inhibiciones limitantes.
19. Respondo a la retroalimentación con apertura para mejorar, sin aceptar la perspectiva del otro como totalmente acertada.
20. Soy por naturaleza confiada y confiable en mis relaciones.

Total de puntos

Resultados. Con un máximo posible de 100 puntos.

Superior a 85 puntos, sugiere que tienes una autoimagen saludable y que no estás perturbado (a) sustancialmente con residuos emocionales no procesados de tu pasado. Si has sido honesto(a) con tus respuestas, tienes un alto sentido del valor propio, haces una buena labor administrando tus límites, y te cuidas muy bien. En términos generales, tus relaciones son apacibles y estimulantes, y puedes sentir placer sin esforzarte.

Un puntaje entre 65 y 85, implica generalmente que tienes un nivel “normal” de bienestar emocional. Estás “bien”. Podrías experimentar la posibilidad de sentirte más vivo(a) que ahora, pero no estar altamente motivado(a) para hacer grandes cambios en tu vida en este momento. Sin embargo existe una buena posibilidad de que, a medida que pase el tiempo, tu capacidad y voluntad de tolerar tu “bienestar” disminuyan, y surgirá la necesidad o el deseo de mejorar. Si está en esta categoría, David Simon, invita a leer su libro Libre para amar, libre para sanar, del Grupo Editorial Norma. O busca otras lecturas al respecto para enriquecer tu vida ahora, teniendo la intención de realizar mejoras que aumenten tu bienestar emocional y físico.

Un puntaje inferior a 65, sugiere que no recibiste mensajes consistentemente saludables sobre tu valor intrínseco en tus primeros años. Actualmente soportas la carga emocional de no entender muy bien quién eres y qué mereces: dudas o incluso rechazas tu capacidad innata de amar y ser amado(a). Probablemente tienes dificultades con aspectos que siguen afectando tus relaciones contigo y con los demás. La vida es demasiado corta y es también una Gran Oportunidad, no es necesario seguir soportando esa carga.

En lo personal, si tus afectaciones emocionales son muy fuertes, sugeriría apoyo psicológico, talleres, además de las lecturas y el trabajo personal.

Lo que sí es importante es mirar siempre adelante, liberarse de los malos entendidos y las decepciones del pasado y, caminar hacia la libertad emocional.

Fuente: Simon, David.  Libre para amar, libre para sanar. Mejora tu salud a través de la sanación emocional. Grupo Editorial Norma. 2010.

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